> ASOCIACION - MISION
La Asociación del Recuerdo
de Ferdinand de Lesseps y del Canal de Suez fue creada en 1978,
a iniciativa de Jacques Georges-Picot, último Director
General de la Compaqñía Universal del Canal Marítimo
de Suez y luego presidente de la Compañía Financiera
de Suez.
Este pensó que la vocación
de la Compañía Financiera de Suez no era perpetuar
el recuerdo de Ferdinand de Lesseps y del Canal de Suez.
Este recuerdo se hubiera convertido,
por sí solo, en un mito cada vez más lejano, hasta
borrarse. De ahí, la necesidad de crear un organismo que
recibiría el depósito material y moral del pasado
de la Compañía Universal del Canal Marítimo
de Suez y de su fundador.
Primero el depósito de
material: la asociación es propietaria, de hecho si no
de derecho, de los archivos de la Compañía Universal
del Canal Marítimo de Suez, acumulados desde su creación
hasta 1956, es decir durante 100 años.
Estos archivos fueron inscritos
en 1998 en el Registro de la Memoria del Mundo por la UNESCO.
A estos archivos, se añade
una importante colección de cuadros, estatuas, y maquetas,
documentos, cartas y recuerdos.
Depósito moral: no cabe
duda de que la misión esencial de la asociación
es mantener vivo el recuerdo de Ferdinand de Lesseps y del Canal
de Suez ; a partir del día en que dejen de estar presentes
en el espíritu de los hombres los grandes momentos de su
historia así como las grandes realizaciones de su genio,
los rastros materiales que dejan caen en el olvido.
La acción de la asociación
ha experimentado fases sucesivas y complementarias que se inscriben
en la perspectiva del proyecto de su fundador.
La primera fue una fase de organización,
ante todo era preciso asegurar la conservación del patrimonio
y hacerlo accesible a los investigadores, historiadores y a todos
aquellos que se interesaban en la obra de Lesseps y de la Compañía
Universal.
De este modo, los Archivos Nacionales
recogieron y administraron los archivos en Fontainebleau y luego
en Roubaix, en el Centro Nacional del Mundo del Trabajo.
Posteriormente, la asociación
se dirigió a la Fundación de Francia, con la que
se concluyó un convenio, confiando a este organismo la
propiedad jurídica del patrimonio cuya disposició
permanecería en manos de la asociacisó, mientras
esta cumpliera con su objeto.
Sin embargo, quedó de
manifiesto que la obra de Ferdinand de Lesseps no era cosa del
pasado, ámbito de historiadores, sino que el canal estaba
vivo en Egipto y, según el deseo de su fundador, continuaba
acogiendo, cada día, navíos del mundo entero.
El mejor recuerdo de Ferdinand
de Lesseps y del Canal de Suez es el canal propiamente dicho,
vivo y activo, materializando mejor que cualquier otro documento
de archivo o grabado, la gran obra realizada en el istmo.
Asimismo, quedó de manifiesto
que esta obra era en todo sentido una realización franco-egipcia
y que, por ende, más allá de los lejanos antagonismos,
carentes de sentido hoy día, el canal constituía
un vínculo tangible entre dos países. Estas son
las condiciones en las que se instauraron relaciones estrechas
con la Autoridad del Canal de Suez, la Asociación celebra
cada año una reunión de su Consejo de Administración
en Ismailia, se le recibe en la Residencia y participa en el proyecto
de museo del canal en Ismailia.
Asimismo, en París la
Asociación y el Embajador de Egipto colaboran permanentemente
y, especialmente, en su Oficina Cultural. Por último, desde
hace varios años se ha establecido un programa de digitalización
de los archivos de la Asociación, con el fin de que estén
presentes y sean accesibles en Egipto; la prestigiosa Biblioteca
Alejandrina constituye de este modo un "Fondo Suez".
Con la participación de la Asociación, un bibliotecario
de la Biblioteca de Alejandría realiza, cada año,
un cursillo de prácticas en los Archivos de Francia, en
Roubaix.
Por último, en 2000,
la Biblioteca Alejandría organizó un coloquio "De
la inauguración del canal de Suez a la inauguración
de la Biblioteca Alejandrina", que reunió a especialistas
procedentes de diversos países, entre los cuales se contaba
Egipto y Francia, bajo el alto patrocinio de la Suez Canal Authority.
La asociación es responsable
del recuerdo del canal de Suez; pero también es responsable
del de Ferdinand de Lesseps, y Ferdinand de Lesseps también
es Panamá.
Efectivamente, la página
es menos gloriosa y, en Francia por lo menos, evocadora de un
escándalo al que el nombre de Lesseps, aun cuando no fue
personalmente responsable, está indisolublemente unido.
En Francia... así como
en Panamá, Lesseps sigue siendo un gran hombre (El Gran
francés), ése a quién Panamá debe
el canal. La asociación tiene el deber de estar a la vez
presente en ese país y dar a conocer en Francia el lugar
que Lesseps ocupa ahí.
El justo reconocimiento
de Panamá por la obra emprendida por Lesseps es, sin duda
alguna, un poderoso antídoto a la sombra que, en Francia,
cubre su obra en América Central.